Guía para el culto familiar durante la Cuaresma
Dado que el Domingo de Resurrección, más conocido como Domingo de Pascua, parece pillarnos por sorpresa cada año, queremos animaros a ti y a tu familia a que os toméis un respiro y preparéis vuestros corazones para la celebración de la resurrección de Jesús. Si esto te suena familiar, es porque ese es precisamente el espíritu que subyace a este tiempo conocido como Cuaresma.
La Cuaresma es un periodo de 40 días previo a la Pascua que los cristianos llevan celebrando desde hace siglos, aunque es posible que muchos de nosotros no estemos familiarizados con ella o no hayamos crecido practicándola. Aunque la Cuaresma no es un mandato bíblico, tiene sus raíces en el calendario de la Iglesia primitiva. En el siglo IV, los cristianos comenzaron a utilizar estos 40 días para reflexionar sobre el camino de Jesús hacia la cruz, siguiendo el ejemplo de sus 40 días de ayuno en el desierto (Mateo 4:1-11). Se convirtió en un tiempo de oración, arrepentimiento y preparación, e incluso en una celebración para los nuevos creyentes que se bautizaban en Pascua. Aunque no es necesario, la Cuaresma puede servir como un ritmo útil para ralentizar el ritmo y centrarnos en Cristo mientras nos preparamos para celebrar su resurrección. No se trata de una obligación, sino de crear un espacio para acercarnos más a Jesús.
En los últimos años, he vivido personalmente la Cuaresma con el libro de Sinclair Ferguson *To Seek and To Save*. Este devocionario ha sido un valioso recurso que me ha ayudado a reflexionar sobre las Escrituras y sobre las personas con las que Jesús se encontró en su camino hacia la Cruz. Espero que tú y tu familia disfrutéis de este libro y de la *Guía de adoración familiar para la Cuaresma* que hemos elaborado para vosotros, como herramienta para crecer juntos durante este tiempo tan significativo.